RESERVA NACIONAL DE SAJA
La reserva nacional de Saja se creo en el año 1948, momento desde el cual ha sido ampliada por sucesivos decretos .Con una extensión de l80000 ha, que se extiende en un accidentado territorio, este parque natural ocupa un tercio del total de la región cantabra y se sitúa en la zona occidental de la misma. Su riqueza natural es enorme y cuenta con numerosas especies vegetales como los bosques de hallas y robles, y abedulares, acebales, tejedos y frenadas, los montes de pastizales con manchas arbustivas excelsas, helechales, argomales, avellanedas o andrinales que cubren su superficie selvática.
Estas tierras están surcadas de vaguadas vellejas, quebradas, cortaduras, hondonadas cuetos, oteros, colinas, collados, simas y torcas; y se encuentran bañadas por infinidad de ríos, arroyos y torrentes, así como regadas por las lluvias torrenciales y humedecidas por las nieblas permanentes que descienden desde la altura al llano. El sol se filtra entre la espesa capa de vegetación y produce unos efectos luminosos de gran belleza, creando unos matices de gran colorido.
Entre las especies animales que han encontrado un lugar ideal en este paraíso natural destacan los urogallos, corzos, jabalíes, vanados, algunos rebecos y lobos, y unos pocos osos. Del mismo modo, jinetas, martas, garduñas, comadrejas, tejones, gatos monteses, nutrias, búhos, lechuzas y cárabos, viven en el parque sin que nadie altere su tranquilidad.
Alrededor de treinta términos municipales a los que pertenecen unos doscientos treinta núcleos urbanos se ven afectados por la reserva. Estas poblaciones mantienen en sus praderas, cultivos o tierras yermas a sus ganados autóctonos compuestos por vacas tudancas, yeguadas del país, y algunos rebaños de cabras y ovejas.